¿Qué son los créditos blandos?

19.10.2018

Definición de los créditos blandos

Dentro de la terminología bancaria los créditos bancarios son aquellos cuyas condiciones de contratación son más benévolas. Es decir, con menores gastos para sus titulares y que inciden en que el ahorro pueda generarse con mayor facilidad a través de estos productos destinados a la financiación. De todas formas, no son líneas de crédito que cuenten con una amplia ofertas por parte de las entidades bancarias. Sino que por el contrario, se limitan a sectores sociales muy concretos, como por ejemplo jóvenes, mayores o incluso las personas más desfavorecidas. Son todos ellos los perceptores de los denominados créditos blandos.

Esta clase de financiación tan especial tiene unos rasgos que los hace inconfundibles ante todos los usuarios. Uno de los aspectos más relevantes es que presentan un tipo de interés más competitivo que en los restantes. 

En la actualidad se mueven en una franja que va del 5% al 7% y en cualquier caso por debajo los créditos más tradicionales. 

Si hay una característica que define perfectamente a estos productos bancarios es que están exentos de comisiones y de otros gastos en su gestión o mantenimiento.

Créditos blando: sin comisiones

Conformándose como otra potente fuente de ahorro en su comercialización. Por otra parte, el acceso a esta financiación es mucho más sencillo para sus demandantes al no exigirles avales, nómina u otra fuente para allanar su formalización. Ni tan siquiera se exige que el cliente tenga contratados otros productos con su entidad (cuentas corrientes, fondos de inversión, seguros, etc.). Tal y como ocurre en estos momentos con buena parte de los créditos bonificados.

También los plazos de amortización de los créditos blandos son más flexibles de lo habitual. Adaptándose a las necesidades reales de los clientes y por supuesto que a sus ingresos. Aunque lo realmente complicado es detectarlos en la actual oferta bancaria ya que es un producto que ha ido disminuyendo durante los últimos años debido a que representan un negocio menor para las entidades financieras. 

¿A quiénes van dirigidos?

Los créditos blandos son muy habituales en todas las necesidades educativas y universitarias de los clientes más jóvenes. No es de extrañar que buena parte de los préstamos para estudiar un master, cursos de formación o realizar los estudios en el extranjero estén confeccionados bajo esta característica. Presentando unas condiciones de contratación mucho más suaves y cuyo tipo de interés raramente excede de niveles del 6%. Co el único requisito de justificar las actividades formativas que van realizar sus demandantes. Incluso se suele bonificar los estudios realizados dentro del área operativa de la entidad bancaria.

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José Ignacio Recio