¿Quién contrata el seguro de hogar en el alquiler de una vivienda?

03.08.2018

Contratación de un seguro del hogar

La contratación del seguro de hogar en el alquiler de la vivienda es una de las fuentes de controversia que se entablan entre los nuevos inquilinos y el arrendador. En el sentido de quien de las dos figuras deberá hacer frente con el gasto de este producto asegurador. Pues bien, en principio hay que matizar que esta clase de seguros no es de obligatoria contratación, aunque sí que es muy recomendable formalizarlo debido a que es una potente herramienta para proteger cualquier propiedad inmobiliaria. Tan solo se requiere la suscripción de una póliza contra incendios, según recoge la actual normativa. De todas formas, hay que aclarar que buena parte de los seguros de hogar llevan incorporada esta importante cobertura.

Seguro del hogar a cargo del propietario

En el momento de firmar el contrato de alquiler de la vivienda, su propietario deberá exponer si esta propiedad cuenta con una póliza de estas características y en qué condiciones se rige el contrato. Porque sus coberturas variarán sensiblemente en si es el dueño o el arrendatario quien decide asumir con este seguro. En caso de que sea el primero, no le quedará otra solución que buscar un producto que cubra los gastos de cualquier siniestro o incidencia doméstica. Como por ejemplo, los derivados de fenómenos atmosféricos, roturas, robo y hasta defensa jurídica si se diese el caso.

Por otra parte, tendrá que velar por el cuidado en el mantenimiento del mobiliario y de los posibles destrozos que pueda provocar el nuevo morador. Buena parte de los seguros de hogar contemplan estas contingencias que deberán correr a cuenta del dueño del piso. Además, podrá incluir otras de especial relevancia, como por ejemplo las destinadas a los daños estéticos o la preservación del inmueble (puertas, persianas o instalaciones eléctricas). También es muy recomendable la contratación de un seguro para protegerse ante el impago en los alquileres. No en vano, le ayudará a que todos los meses puedan cobrar la renta por parte de los arrendatarios. Sin que falte tampoco su defensa jurídica ante cualquier conflicto con la otra parte.

Pólizas suscritas por los inquilinos

De todas formas, los arrendatarios también deberán poner algo de su parte para hacer frente a las necesidades de su nueva casa. En este sentido, su estrategia debe ir enfocada más al contenido que al continente. Es decir, no le quedará más remedio que contratar una póliza de hogar en la que se tenga en cuenta sus propiedades. Tales como su propio mobiliario, vestuario, joyas y todos los objetos y aparatos suyos que estén en la vivienda. Ante cualquier incidencia que pueda desarrollarse en el interior de la vivienda (incendio, robo o inundaciones entre algunas de las contingencias más comunes).

Muchas veces, en contra de lo que generalmente se cree, estas coberturas corresponden formalizarlas a las personas que han alquilado el piso, y no a su propietario. Mientras que por otra parte, también es muy razonable que se asegure todos sus equipos informáticos como un factor de innovación con respecto a las propuestas que se hacían hasta hace unos pocos años. 

Hasta el punto de que podrá ahorrarse mucho dinero en compra de nuevo material, reparaciones y servicios a domicilio. Aunque en este caso, será una cobertura opcional que habrá que añadirla a la póliza de hogar básica.  

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José Ignacio Recio

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