Microcréditos, qué son y cómo funcionan

04.05.2018

Cómo solicitar un pequeño préstamo

El concepto de microcrédito (o también micropréstamo) surge en los años 70 y, desde entonces, se ha convertido en uno de los principales apoyos para aquellas personas que necesitan pequeñas cantidades de dinero de manera rápida y sin demasiadas condiciones.

La situación actual de nuestro país, aunque mejorada, obliga a muchas familias a solicitar préstamos para cubrir algunas deudas o solventar aquellos gastos imprevistos. Incluso para un capricho puntual, los microcréditos o pequeños préstamos son de gran ayuda. Su objetivo principal es el de poder dotar de financiación a aquellas personas que no podrían solicitarla de otra manera. 

Diferencias entre un préstamo tradicional y un micropréstamo

La diferencia principal que existe entre un préstamo tradicional y un micropréstamo es, sobre todo, la cantidad de dinero requerida. Además, en el caso del típico préstamo que podría solicitarse para comprarse un coche nuevo o reformar una vivienda, el banco requerirá de una serie de vinculaciones, como un aval, la domiciliación de la nómina y los recibos del hogar, además de la contratación de un seguro y el TAE (Tasa Anual Equivalente)

En cambio, estos pasos suelen ser innecesarios en el caso de un microcrédito: la condición principal es ser mayor de edad y, depende de la cantidad de dinero solicitada, no aparecer en el Lista de Morosos (si quieres saber si formas parte del Fichero de Morosos de ASNEF, pulsa aquí).

¿Cuáles son los intereses de los préstamos?

Los intereses de un microcrédito se centran, sobre todo, en la gestión y en el tiempo de devolución. Por otro lado, los créditos tradicionales varían entre el 6% y el 14%, además de la comisión de apertura. Cada tipo de préstamo está destinado a solventar necesidades económicas diferentes y, por tanto, tienen condiciones diversas.

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Miranda Díaz